En estas fiestas es tradición decorar la casa o el espacio de trabajo con un belén, un árbol, adornos navideños, luces… para dar otro toque al ambiente.

Pero ¿por qué quedarnos sólo en la decoración si además podemos armonizar el ambiente? Los aceites esenciales son unos grandes aliados para lograr esto, además de dar buen olor, algunos de ellos tienen la capacidad de regular nuestras emociones.

Aquí os mostramos cómo podeis hacer facilmente un ambientador mikado con aceites esenciales aprovechando las propiedades que nos ofrece la aromaterapia.

¿Qué necesitamos?

– Un tarro de cristal de unos 200 ml

– Palitos de madera para brochetas

– Sal

– Agua

– Aceite esencial

 

¿Cómo se hace?

En un vasito de cristal limpio, nos vale cualquiera que tengamos en la cocina, echamos una cucharadita de sal, a continuación sobre la sal echamos 40 gotas de los aceites esenciales que hayamos elegido, llenamos el vaso de agua hasta la mitad y removemos para que se diluya la sal en el agua.

Una vez que la sal se ha diluído echamos el agua del vasito en el tarro de cristal y rellenamos con agua, metemos los palitos de madera en el tarro y… ¡listo, ya tenemos nuestro mikado! Si queremos, podemos cortar las puntas de los palitos de las brochetas, de esta manera quedará más estético y no habrá peligro de pinchazos.

Como habéis visto, el procedimiento es muy fácil, pero no os hemos dicho qué aceite o aceites esenciales usar… pues eso dependerá de las emociones que queramos trabajar y del gusto de cada uno. Un aceite puede ser muy bueno para trabajar un determinado estado emocional, pero si no nos gusta su olor, no es el indicado para nosotros. Para ayudaros en la elección os dejamos unos cuantos aceites con sus propiedades en el campo de la psicoaromaterapia.

  • Lavanda: es el gran regulador emocional, muy bueno para aliviar la ansiedad, la pena, las obsesiones, el aburrimiento y la ira.
  • Bergamota: alivia el desaliento, el desánimo, la pena, la irritabilidad, las ganas de discutir y las pesadillas.
  • Romero: nos ayuda con la apatía, la confusión, la falta de concentración, el letargo, la impaciencia, los problemas de concentración y la falta de memoria.
  • Menta Piperita: en este campo (psicoaromaterapia) tiene unas cualidades muy similares a las del romero. Si nos gusta su olor podemos optar por él.
  • Ciprés: trabaja la culpa, el desaliento, la frustración y el temor.
  • Naranja: Los cítricos son considerados los grandes aceites de la alegría, tienen una cualidad especial para subir nuestro estado de ánimo y aportar seguridad. Muy bueno para combatir la pena, la apatía, los cambios de caracter, el temor, la frustración, la impaciencia, la timidez. También podemos utilizar la mandarina si nos gusta más.
  • Ylang – Ylang: es un aceite con una nota aromática muy fuerte, por lo que debemos usar menos cantidad si no queremos que nos resulte excesivo su olor, pero a nivel emocional tiene unas cualidades maravillosas, prácticamente no hay nada que no trabaje este aceite. Si queremos incluirlo en nuestra mezcla, una proporción adecuada sería de unas cinco gotas.
  • Tomillo: también cubre un amplio abanico de estados emocionales, por lo que facilmente nos hará sentirnos mejor, pero al igual que el de Ylang – Ylang, es un aceite con un olor fuerte, aunque no tan dulce como el anterior, y es algo a tener en cuenta a la hora de hacer la mezcla.

Un ambientador hecho con estos aceites, no resultará tan oloroso como a los que estamos acostumbrados, pero nos reportará grandes beneficios a nivel emocional.

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